viernes, enero 10, 2014

MI MOMENTO, TÚ MOMENTO, SU MOMENTO, NUESTROS MOMENTOS Y LA MÚSICA

"Una canción triste
para los momentos bajos 
para sentirte acompañado 
cuando te sientes vencido"
Una Canción Triste, E. Bunbury. 
El Viaje a Ninguna Parte




¿Alguna vez haz escrito una canción?, ¿alguna vez haz escrito algo en tu vida?, y con la canción no me refiero a tomar una guitarra y crear acordes para agregarle la letra, yo ni siquiera toco guitarra, ni piano, ni nada que se le parezca, pero si me he preguntado el significado de muchas canciones y poemas, no siempre el autor es tan predecible, cuando escribo yo si suelo serlo, o al menos así me percibo, pero, regresando al tema,¿alguna vez haz escrito una canción?, yo sí, y también puedo decir que es posible que no sea tan bueno como los compositores más conocidos, pero espero que cuando por fin esa letra que escribí se complemente con música, se convierta en una especie de tema musical para el “momento”, no sé qué “momento”, pero ese “momento” en donde pareciera necesitamos una especie de banda sonora para nuestra vida, porque hay “momentos” donde desearíamos nos acompañara quizás una bella pieza instrumental, un coro o un bolero, yo que sé.

Y aunque a veces no conocemos al compositor y mucho menos al que interpreta la pieza en cuestión, cual quiera que esta sea, pensamos en que esa melodía o disco completo fue hecho pensando en nuestro o nuestros “momentos”, y es ahí donde vamos creando el sound track de nuestra vida, con canciones propias, prestadas, robadas y regaladas.

Muchos no tenemos la capacidad de aventurarnos con nuevas canciones, nuestro repertorio se limita y este no siempre se ajusta a nuestros “momentos”, es ahí cuando te das a la tarea titánica de inventarte una letra o una melodía para ese momento, y todo porque tu ramillete de artistas y compositores no tuvieron la delicadeza de pensar en el “momento” por el cual estás pasando y entonces debes arreglártelas solo.

Hay un disco que llegó a mí en un “momento” difícil de mi vida, ya saben, la típica historia de la ruptura sentimental de …la historia de un amor como no hay otro igual, dice la letra, eso decimos todos, y lo decimos siempre; el disco del cual hable es El Viaje a Ninguna Parte de Enrique Bunbury, para quienes me conocen es casi obvio que me haya gustado ese disco solo por ser de Enrique, pero puedo decir a mi favor que realmente el disco es bueno, y se adapta a una serie de acontecimientos que suman la separación amorosa, un viaje a cualquier parte, un grito revolucionario en contra de la codependencia, una llamado a la reflexión y una invitación a la rebeldía, claro, solo si estaban perdidamente enamorados hasta al grado de no tener ojos ni vida para nadie más y posteriormente hicieron un viaje de muchas horas en carretera, entonces si aplica, y bueno, ese fue mi momento y ese disco el sound track del mismo.


El Viaje a Ninguna Parte desde el punto de vista de mi “momento”, en ese momento.

Disco 1.

Que tengas suertecita, muchos cuando rompen con alguien pueden desearle lo peor, o pueden ser conscientes  de que el karma es un boomerang que lanzamos con mucha fuerza, nos olvidamos de ello, y cuando regresa puede tomarnos desapercibidos y golpearnos violentamente, entonces como dice el también maestro Andrés Calamaro …mejor somos amigos, porque para enemigos hay un montón de gente,  debemos ser maduros y desearle lo mejor a los que dejamos, nos dejaron o qué se yo.

Los restos del naufragio, cuando una relación llega a su fin nos sentimos destrozados, nuestro barco, el amor, pasa por una tormenta, la ruptura, a la que no sobrevive intacto, y perdemos muchas cosas que eran parte del cargamento de ese barco, buenos momentos, ilusiones, etc, pero aunque ese barco naufrague nos quedan buenas cosas para seguir con vida, para seguir nuestro camino.

El rescate, en ocasiones decimos te odio, ya no te quiero, no te quiero volver a ver, pero tal vez estemos pensando todo lo contrario, un ¡no me busques! Es en realidad un ¡búscame!, un ¡lárgate! Es un ¡no te vayas!, pero como somos malos para la psicología inversa no desciframos esos códigos, y nos enceramos en nosotros mismos esperando a que alguien nos rescate, lo malo es que no siempre él o ella, están dispuestos a pagar el precio del rescate, el orgullo y otras cosas nos dejan sin fondos o liquidez alguna.

Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, o lo que es lo mismo, no hagas cosas buenas que parezcan malas y viceversa, pero ya en serio, ¿podemos evitarlo?

Carmen Jones, existen los buenos amigos, los que te animan cuando pasas por malos momentos, muchos y muchas Carmen Jones, bueno eso creemos, pero si no le contamos nada a nadie no esperemos a que por telepatía sepan que los necesitamos, y si nos están esos amigos, sugiero inventarse una o uno, yo nunca a conocí a Carmen Jones, pero se la robé a Enrique y me enamoré platónicamente de ella por mucho tiempo, de vez en cuando la invoco cantando su canción, está mientras dura esa melodía, pero se esfuma al final de la misma.

Lo que queda por vivir, ¿novio o novia sumisos?, si, conozco de esos, me han contado, son unos que entregan el corazón sin miramientos y sin darse cuenta va implícita la libertad y el respeto personal, y cuando al fin rompen sus cadenas se dan cuenta de todo lo que habían estado perdiendo durante se mantuvo su idilio con su carcelero o carcelera, es entonces que se piensa...no volveré a pedir permiso.

La chica triste que te hacía reír, cuando escucho esta canción definitivamente me pregunto si he conocido alguna chica triste que me hacía reír, y recuerdo que sí, pero es un mal negocio, como bien lo dice la canción, te arrastra a la melancolía y si no reaccionas te puedes quedar a vivir allí para siempre, una vez le tomé una foto en una ventana por la cual entraba la luz de la tarde, llevaba puesto un sombrero negro y fumaba un cigarrillo que dibujaba un hilillo de humo ascendente, créanme, lo mejor para esos chicos o chicas tristes es quererlos, pero nunca tratar de entenderlos, podrían salir dañados en el intento, ambos.

Anidando liendres, debo confesar que para esta rola no tengo algo inteligente que decir, pero las vendedoras de caricias tienen su lado poético, lo he pensado, aunque no lo he comprobado.

No me llames cariño, eso es lo que le decimos a él o a ella cuando surge, desde lo más profundo de nuestro ser, un dejo de dignidad y ya hemos aguantado suficiente una serie de malos tratos que curiosamente pueden no ser físicos, pero que dejan cicatrices mucho peores.

Adiós compañeros, Adiós, todos necesitamos, en ciertos “momentos”, hacer una reflexión de nuestra situación sentimental, necesitamos hacer una introspección, los viajes ilustran, divierten, dan placer, pero cuando se hacen en solitario nos dotan de una capacidad reflexiva que no sabíamos que teníamos, y no es necesario ir a un destino turístico para que funcione, solo tienes que tomar el avión, autobús o coche mirar un punto cualquiera hacia el horizonte y dejar que mente divague hasta el cansancio, lo peor que puede pasar es que, en esa desolación creada por el “momento” por el que atraviesa, encuentre una maleta llena de respuestas.

En ese viaje, ese disco fue mi mantra de ida y vuelta, aún me falta comentar el segundo disco, pero lo dejaré para otra ocasión, o solo si alguien me lo pide, mientras tanto los invito a que si no tienen la canción ideal para su “momento”, escríbanla, tal vez se sorprendan del resultado.


No hay comentarios.: